Podemos definir el concepto de accesibilidad universal como la condición que debe tener un entorno para que sea accesible a todos los individuos, incluidos los que sufren algún tipo de discapacidad ya sea motriz, visual, auditiva o de cualquier otro tipo. Es decir, que todas las personas discapacitadas deben tener la posibilidad de acceder a cualquier recinto o disfrutar de bienes y servicios de una manera segura y autónoma para poder llevar a cabo sus actividades sin ningún problema.
Aunque en la actualidad la accesibilidad universal incluye a todos los colectivos con algún tipo de discapacidad, hace varias décadas sólo hacía referencia a la eliminación de barreras arquitectónicas para personas con movilidad reducida. Sin embargo, muchos otros colectivos reivindicaron este derecho fundamental y tanto instituciones públicas como privadas han ido desarrollado estrategias en esa dirección.
Políticas de accesibilidad universal
Hoy en día, las políticas de accesibilidad deben abarcar todos los sectores de la sociedad, tanto a nivel público como privado, ya que la accesibilidad universal es una condición necesaria para el desarrollo de derechos humanos fundamentales como pueden ser la libertad de circulación, la libertad de expresión o de comunicación.
Los ámbitos donde se aplican políticas de accesibilidad universal son los siguientes:
- Telecomunicaciones
- Transportes
- Infraestructuras y edificios
- Espacios urbanizados
- Servicios y bienes públicos
- Interacción con administraciones públicas
- Sociedad de la información
Por tanto, estamos hablando de que la accesibilidad universal es un derecho fundamental de todas las personas y su ausencia puede considerarse como una violación de los derechos civiles fundamentales y un acto discriminatorio que está regulado por la ley.
Para entenderlo mejor vamos a poner un ejemplo: si a todos nos parece discriminatorio que no dejen entrar a alguien en un local por su orientación sexual o su etnia, ¿no deberíamos pensar lo mismo si una persona con discapacidad no puede acceder por falta de infraestructuras en un recinto? Por supuesto, este ejemplo debe extenderse no sólo para el acceso de recintos, sino de cualquier tipo de bien o servicio, ya sea físico o digital.
La accesibilidad online
Aunque todavía queda mucho por hacer en algunos sectores, poco a poco los bienes y servicios, tanto públicos como privados, son más accesibles para todos. Tenemos un ejemplo muy claro en las plataformas digitales que cada vez son más utilizadas por la mayoría de los ciudadanos para llevar a cabo gestiones de todo tipo.
La accesibilidad online debe permitir a cualquier persona discapacitada hacer uso de los contenidos y servicios digitales que entidades públicas o privadas ofrecen a los ciudadanos. Por tanto, para que ningún individuo quede excluido, es responsabilidad de las empresas y las administraciones públicas derribar cualquier barrera que impida a personas con discapacidad visual, auditiva, neurológica o cognitiva acceder a estas redes públicas de información y gestión.
Ninguna persona puede quedar excluida de la sociedad de la información por sus posibles limitaciones sensoriales, psíquicas o físicas, y el Estado debe garantizar que todas las plataformas digitales cumplan con la normativa legal vigente y dispongan de los certificados reglamentarios que garanticen la accesibilidad de todos los individuos.
Accesibilidad para personas con discapacidad auditiva
Las personas con discapacidad auditiva, a diferencia de otras personas discapacitadas, no tienen en general problemas de movilidad, su principal limitación es el acceso a la comunicación y la información. Las personas sordas necesitan comunicarse y recibir cualquier tipo de información sin ningún tipo de barrera y de una manera rápida y fluida. Por eso exigen a las administraciones públicas y entidades privadas que inviertan en sus infraestructuras físicas y plataformas digitales para aumentar su accesibilidad e integración.
Estas son las principales medidas de accesibilidad que desea cualquier persona con discapacidad auditiva para disponer de las mismas oportunidades de interacción que el resto de personas:
- Adaptación del espacio a las personas sordas.
- Información visual que complemente a la acústica.
- Señalizaciones claras y concisas.
- Buenas condiciones de visibilidad.
- Interpretación y videointerpretación del lenguaje de signos.
- Subtítulos para sordos en contenidos audiovisuales.
- Signoguías en museos y otros recintos culturales.
- Teleasistencia adaptada a las necesidades comunicativas de la persona.
- Ayuda tecnológica.
En este último apartado, la innovación tecnológica actual ofrece soluciones muy interesantes para este colectivo como el bucle magnético, que permite discriminar el sonido en espacios públicos y privados para que la persona sorda escuche en su audífono de manera nítida, y con el volumen adecuado, cualquier información que sea de interés, como puede ser un espectáculo, una conferencia, un aviso de megafonía, etc.
Como hemos visto, la legislación vigente debe aplicar las medidas necesarias para la implementación de la accesibilidad universal, promover medidas de sensibilización y formación y fomentar cualquier acción necesaria para evitar la discriminación de las personas discapacitadas.
Esto implica el desarrollo de nuevas tecnologías por parte de empresas especializadas, como es el caso de AccSys Systems, perteneciente a AEC Group, que trabaja en la implementación del bucle magnético para mejorar la accesibilidad de las personas con discapacidad auditiva. Si deseas resolver cualquier duda sobre el funcionamiento de este sistema o sobre cómo puede ayudar a las personas sordas en su día a día, contacta con nosotros, estaremos encantados de ayudarte.
